
Este curso de Inducción de Riesgos Laborales (IRL), desarrollado para la empresa ICuadra y dirigido a personal de aseo y mantención, entrega conocimientos fundamentales para identificar y controlar los principales riesgos presentes en sus labores, en cumplimiento del Decreto Supremo N°44. A través de contenidos prácticos, se abordan peligros como caídas, cortes, exposición a químicos, sobreesfuerzos y emergencias, junto con medidas preventivas claras para reducir accidentes y enfermedades profesionales.
Además, el curso refuerza el uso correcto de los elementos de protección personal y las responsabilidades del trabajador en materia de seguridad, promoviendo una actitud preventiva en el trabajo diario. Su objetivo es fortalecer una cultura de seguridad en ICuadra, donde cada persona reconozca los riesgos de su entorno y actúe de manera responsable para proteger su salud y la de su equipo.
- Profesor: Esteban Molina Arellano
- Profesor: Yessica Poblete Olguin
Este curso está orientado a reconocer y prevenir los principales riesgos a los que se expone una persona en tareas administrativas, conforme a lo establecido en la Ley 16.744 y el Decreto Supremo N°44 del Ministerio del Trabajo. Se abordan riesgos físicos, como caídas de mismo nivel, golpes contra objetos, choque eléctrico, caída de materiales, quemaduras por líquidos calientes y emergencias como incendios, sismos o quedar atrapado en un ascensor. También se incluyen los riesgos ergonómicos, asociados a malas posturas y movimientos repetitivos, y los riesgos psicosociales, como el estrés, la sobrecarga laboral y la violencia o acoso en el trabajo. El objetivo es generar conciencia y entregar herramientas prácticas para que cada persona identifique situaciones peligrosas y las evite mediante pequeñas acciones cotidianas.
Más allá del cumplimiento legal, esta capacitación busca reforzar una cultura de autocuidado, respeto y responsabilidad compartida. La prevención no depende solo de la empresa, sino también de la atención y las decisiones que cada uno toma día a día. Con hábitos sencillos, como mantener despejadas las rutas, ajustar la postura, hacer pausas, respetar las señalizaciones y reaccionar con calma ante emergencias, es posible cuidar tanto la propia salud como la de quienes nos rodean, asegurando así un ambiente de trabajo más seguro y saludable para todos.
